El ciclista pocitano Nicolás Tivani volvió a mostrarse competitivo en Europa. En la segunda etapa de la Volta ao Algarve, el sanjuanino fue parte de la fuga en una exigente jornada de montaña que culminó con triunfo del francés Paul Seixas en la cima del Alto da Foia.
El ciclista del Aviludo Louletano no solo se dejó ver en la punta del pelotón, sino que cumplió una función clave para su equipo: colaborar para que su compañero Tomás Contte sostuviera el liderazgo en la clasificación de la montaña. Ambos se metieron en el corte junto a Bonillo, Leinjse, Linarez, Montez, Nunes y Sorarrain, animando la etapa desde los primeros kilómetros.
Una fuga combativa en terreno exigente
La escapada logró consolidarse y, tras una selección natural en una zona de repechos a unos 70 kilómetros del final, el grupo comenzó a reducirse. A falta de 50 kilómetros, en punta resistían Contte, Leinjse, Nunes, Sorarrain y el propio Tivani.
Sin embargo, el pelotón nunca concedió demasiada ventaja. La diferencia cayó por debajo de los dos minutos y la persecución anticipaba un desenlace complejo. Cuando restaban 45 kilómetros, la brecha se achicó a apenas 15 segundos, aunque un inesperado parón en el lote principal les devolvió aire y permitió que la ventaja volviera a estirarse hasta el minuto.
En la subida a Casais (3ª categoría), a 18 kilómetros de meta, la fuga quedó reducida a Contte, Nunes y Sorarrain. Contte coronó primero para sumar puntos vitales en la montaña y luego fue absorbido por el pelotón, mientras que Sorarrain resistió algunos kilómetros más antes de que la carrera volviera a compactarse.
Seixas sorprendió a Ayuso en el final
El francés, de apenas 18 años, lanzó el ataque decisivo en los metros finales y consiguió su primera victoria profesional, superando en un cierre ajustado al español. Pese a no quedarse con la etapa, Ayuso asumió el liderazgo de la clasificación general.
Para Tivani, más allá del resultado, la jornada dejó señales alentadoras: protagonismo en la fuga, compromiso táctico y presencia activa en una de las pruebas más exigentes del calendario portugués.
Este viernes será el turno de la contrarreloj individual de 19,5 kilómetros, una nueva oportunidad para seguir sumando experiencia y rodaje en el competitivo escenario europeo.